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Que bueno que viniste Pablo!

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A principio de temporada, nadie se hacía a la idea de que un Rookie de nada más y nada menos que 35 años llegase a Nueva York para hacerse con la titularidad y ser una pieza clave en el esquema de un equipo, que ha conseguido sobreponerse todos los fantasmas y maldiciones las cuales le han perseguido durante este siglo, y es que así empieza la historia de "Un rookie en Nueva York".

Tras dejar una muy fructífera carrera en el baloncesto FIBA, el pasado verano, Pablo Prigioni decidió probar suerte en la NBA, aceptando una oferta de los Knicks. Al principio fue duro, instalarse en la rotación no le resultó fácil al veterano base argentino, ya que llegaba a un equipo con dos playmakers de garantías como son Jason Kidd y Raymond Felton, pero todo eso cambió cuando Amar'e Stoudamire tuvo que pasar por el quirófano debido a un quiste de grasa en su rodilla derecha.

Tras un acontecimiento tan importante como la lesión de tu segundo jugador franquicia, Mike Woodson dio con la solución, y esa solución tenía un nombre: "Small Ball", este cambio táctico en el esquema del entrenador de los Knicks, el cual consiste en jugar con cuatro jugadores exteriores y un poste, hizo que la figura de Pablo Prigioni empezase a brillar por si sola, en cuanto entró como titular, formando parte de un cinco de inicio compuesto por Raymond Felton, Pablo Prigioni, Iman Shumpert, Carmelo Anthony y Tyson Chandler, su producción estadística empezó a subir como la espuma, y es que los Knicks encadenaron una racha de 13 partidos consecutivos ganando, alcanzando el mejor momento de la temporada, Camelo Anthony sumó 3 partidos consecutivos anotando cuarenta puntos o más, JR Smith anotó 30 puntos o más desde el banquillo en 3 partidos consecutivos, y todo esto con un factor común: Pablo Prigioni como titular.

Cuando llegaron los Play Off, Prigioni no pudo disputar el primer encuentro, y se notó a pesar de la victoria del equipo neoyorkino ante los Celtics. Y es que Pablo, aparte de los 5.7pts 3.1asis y 0.1perdidas que promedia por partido durante estos Play Offs, Prigioni también  produce estadística de esa que llamamos intangible, no se puede medir con números: la calma, temple y claridad que este jugador aporta a una muy talentosa plantilla no tiene precio.

Para poner la guinda al pastel, el jugador argentino se está haciendo un hueco en el corazón de la grada del Madison Square Garden, y es que en el segundo partido ante Indiana, en el que los Knicks arrasaron, el respetable de los Knicks, rindió homenaje a este guerrero gritando a pleno pulmón: PABLO! PABLO! 

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