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Stephen Curry: Disparo, luego pregunto

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Él es un jugador diferente. Si alguien que no lo conociera se lo encontrase por la calle, probablemente no supondría que es jugador de baloncesto. Mide alrededor del 1,90, pero digamos que su físico no es el prototipo de jugador americano al que todos estamos acostumbrados. Pero él ha demostrado que el físico no lo es todo, que hay algo mucho más importante: el talento. Está llamado a ser uno de los mejores bases en estos próximos años. Tirador de raza, tuvo en su padre al mejor maestro posible. Tiene cara de niño y puede parecer inofensivo, pero primero dispara y luego pregunta, ese es su lema. Así es el protagonista de este artículo, así es el base titular de los Golden State Warriors, así es Stephen Curry.

Su nombre completo es Wardell Stephen Curry II, como su padre, pero en el mundo del baloncesto todos le conocemos como Stephen Curry. Steph nació el 14 de Marzo de 1988 y no puede ser casualidad que naciera en Akron (Ohio) igual que el señor Lebron James…

Stephen Curry nació en una familia donde el deporte siempre ha estado en un primer plano. Su madre, Sonya, fue jugadora de voleibol. Su hermana Sydell siguiendo los pasos de su madre, también practica este deporte. Su hermano pequeño, Seth Curry, actualmente es el escolta titular de la Universidad de Duke, junto a coach K quiere seguir los pasos de su padre y de su hermano. Finalmente llegamos al último miembro de la familia. Todos conocemos a su padre, el mítico Dell Curry. 16 años en la NBA le avalan. En el año 1994 incluso fue elegido Mejor Sexto Hombre de la NBA. Muñequita de seda Curry (así le llamaban) fue un tirador de tres puntos temible en su época, algo que ya es su hijo en la NBA. ¿Superará el alumno al maestro? Todo parece indicar que lo superará en breve si es que no lo ha superado ya.

Curry creció y empezó a jugar al baloncesto en las canchas de Charlotte junto a su padre Dell, que pasó 10 años en los Hornets. Él se convirtió en su maestro y mentor, y su tiro es el mejor ejemplo de ello, pero Curry es mucho más jugador que su padre. Tiene su tiro, pero además tiene clase para dar y regalar.
Estudió en el Charlotte Christian High School, llevó a su equipo a 3 títulos de Conferencia y fue dos veces nombrado MVP. Su paso por el instituto se saldó con un total de más de 1400 puntos, convirtiéndose en historia viva del mismo. Curry tenía un futuro muy prometedor por delante y no iba a desaprovecharlo.

Cuando Stephen Curry acabó el instituto, era considerado uno de los mejores jugadores del país. Lo normal es que todas las universidades se lo hubiesen rifado, pero las cosas pocas veces son como deberían de ser. Dell Curry estudió en la Universidad de Virginia, incluso es miembro de su Hall of Fame. Steph siempre había soñado con seguir los pasos de su padre y poder jugar allí al baloncesto, así que fueron a entrevistarse con su entrenador. En esta reunión, Curry sufrió su primer gran revés en el mundo del baloncesto. El entrenador de los Hokies de Virginia les explicó que sabía de la calidad y del potencial de Curry, pero que su físico les parecía demasiado endeble. Tenían demasiadas dudas, mostraron interés por él, pero siempre dejando claro que nunca sería titular, palabras duras y que le hicieron daño, pero Curry no iba a rendirse. Todos le conocían, sabían de lo que era capaz. Sabían que era uno de los anotadores más letales y con más clase del país, pero ningún entrenador importante terminaba de confiar en él debido a su aparente inferioridad física. Pero todos esos incrédulos se iban a terminar arrepintiendo. El “enclenque” de Stephen Curry acabaría callándoles la boca uno por uno a todos.

Después de sopesarlo mucho, Stephen Curry se decantó por una universidad cercana a su casa: Davidson. Decisión que no dejó indiferente a nadie. Davidson era una universidad menor. Que un jugador de su clase y de su potencial terminase allí sorprendió a todos, pero así sería, Stephen Curry iba a ser un Wildcat. Bob McKillop, entrenador de Davidson dijo esto nada más anunciarse que Curry jugaría allí: “Esperad a verle, ese es un chico especial, es probablemente lo mejor que hayamos visto pasar por esta universidad”. Efectivamente, McKillop estaba en lo cierto. Curry terminaría siendo el mejor jugador de toda la historia de la universidad.

Como Wildcat, Stephen Curry no tardó demasiado en demostrar quién era y quién podía llegar a ser. Acabó su primer año en la universidad con más de 21 puntos por partido, convirtiéndose en rookie del año en la conferencia sur. Durante ese año coincidió en la NCAA con quien a día de hoy es sin duda el mejor anotador del mundo, Kevin Durant, que fue elegido esa temporada jugador del año en la NCAA, convirtiéndose en el primer novato en conseguirlo. Hoy en día ambos aún guardan una buena relación de amistad. KD decidiría dar el salto a la NBA ese mismo año, Stephen Curry decidió permanecer en la NCAA al menos uno o dos años más, aún tenía cosas por demostrar en el baloncesto universitario.

En su segundo año en Davidson, tras una pretemporada en la que los Wildcats habían perdido todos sus partidos, Curry mostró una madurez extraordinaria y dirigió a su equipo hacia el título de campeones de su División. Él terminó la temporada con unos números simplemente espectaculares. Fue máximo anotador de la Conferencia Sur con 27 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias, en este último apartado aún tenía mucho que mejorar. Curry llevó a Davidson hasta la final de conferencia. Tuvo actuaciones brillantes, 40 puntos contra Gonzaga o 33 contra Wisconsin. Pero la final fue otra historia. Unos experimentados Kansas Jayhawks con Mario Chalmers, Darrell Arthur Brandon Rush a la cabeza, se acabaron imponiendo, dejando a Davidson a las puertas de la Final Four. Fue una derrota dolorosa para Curry, derrota que le hizo sopesar muy mucho la idea de marcharse a la NBA, pero una charla con su padre hizo que se lo pensara dos veces. “Aquello me llegó al alma, tuve que quedarme. Si hubiese abandonado hubiese sido un cobarde”. Esas fueron sus palabras tras la charla con su padre.

Curry permaneció en la universidad un año más. Ese año se asentaría un poco más como jugador y sobretodo como base. Terminó la temporada con más de 28 puntos y con casi 6 asistencias por partido, su récord personal. Además, acabaría superando a John Gerdy como máximo anotador histórico de Davidson. Curry ya estaba preparado para dar el salto a la NBA.

En la noche del Draft del 2009, a Golden State Warriors le sonrió la suerte. Elegían en séptima posición, y cuando les llegó el turno, inexplicablemente, Stephen Curry aún seguía siendo elegible. Los dirigentes del equipo de la bahía no lo dudaron ni un momento y eligieron a Stephen Curry en la 7 posición del Draft. Jugadores como Johnny Flynn Hasheem Thabeet fueron elegidos antes que él, creo que las palabras sobran. A Stephen Curry se le abrían las puertas de la NBA de par en par, los Warriors confiaban en él y no iba a defraudarles.
La temporada Rookie de Curry fue bastante buena. En un equipo lleno de tiradores y con Monta Ellis como estrella principal, Steph se mostró como un jugador descarado y muy maduro para su edad. Tuvo varias actuaciones impresionantes como su primer triple doble en la NBA ante los Clippers (36 puntos, 13 asistencias y 10 rebotes) o los 42 puntos con los que acribilló a Portland. Acabó el año con casi 18 puntos, 6 asistencias y más de 4 rebotes por partido. Además, acabó segundo por detrás de Tyreke Evans en la votación al Rookie del año.

En su temporada Sophomore, su equipo sufrió bastantes cambios. Llegaron David Lee Dorrel Wright entre otros y se marcharon jugadores como Turiaf o Stephen Jackson. Pero el cambio más radical estuvo en el banquillo. El eterno Don Nelson decía adiós al baloncesto. Su sustituto sería Keith Smarts. Ese año los Warriors tampoco se clasificaron para Playoffs. Curry terminó con casi 19 puntos, 6 asistencias y 4 rebotes, pero su asociación con el jugador franquicia del equipo, Monta Ellis, no terminaba de funcionar. Parecía que sólo había sitio para uno de los dos, y, como todos sabemos, Curry sería el elegido.

Su tercera temporada en la NBA debía de ser la de su consolidación como estrella NBA. Los Warriors cambiaron de entrenador. El mítico Mark Jackson cogía las riendas del equipo para intentar, por fin, la ansiada clasificación para Playoffs. Mediada la temporada, los dirigentes de Golden State por fin se decidieron. Stephen Curry iba a ser el jugador franquicia. Como consecuencia, Monta Ellis acabó en los Bucks y Bogut aterrizó en la bahía de Oakland. El equipo tenía buena pinta. Además, Curry tenía el apoyo de toda la franquicia. Esa debía de ser su temporada, pero no fue así. Su tobillo le tuvo apartado de las pistas más de la mitad de la temporada. Sólo jugó 26 partidos el año pasado. En ellos, no llegó a los 15 puntos por partido, bajando así sus medias de años anteriores. Definitivamente no fue un buen año para Steph.

Y así llegamos a esta temporada. Steph se operó de su tobillo en verano, pero aún así, dudas y más dudas se cernían en torno a su figura. Su tobillo preocupaba a todo el mundo, nadie se atrevía a decir que no volvería a recaer de su lesión, pero aún así, arriesgándolo prácticamente todo a una carta, los mandamases de los Warriors renovaron a Curry por 44 millones de dólares a repartir en cuatro años. Muchos criticaron esta decisión. Pocos se fiaban de la total recuperación de ese tobillo, pero como Curry ya había hecho antes, ha vuelto a callar muchas bocas. Ahora mismo promedia 22 puntos, más de 6 asistencias y 4 rebotes por partido y tiene a los Warriors sextos en la Conferencia Oeste con un récord de 33-26 y con los Playoffs a tiro. En la Bahía de Oakland por fin han dado con la tecla correcta. La sociedad entre Curry y Lee está siendo de lo mejor de la liga en lo que llevamos de temporada. Desde el banquillo, Jarret Jack y Landry están jugando un gran baloncesto y se han convertido en parte importante del equipo. Además el Sophomore Klay Thompson ha dado un paso adelante y un novato como Harrison Barnes ha demostrando que es un jugador más que apto para el baloncesto de alto nivel. Todo esto sin el eterno lesionado, Andrew Bogut. Pinta muy bien el equipo de Mark Jackson. Esta está siendo la mejor temporada de Curry en la NBA. Ha tenido muchas actuaciones brillantes, pero con diferencia, la más espectacular de todas fue la del pasado 27 de febrero ante los Knicks en el Madison. Steph anotó la friolera de 54 puntos, con un 18 de 28 en tiros de campo y un impresionante 11 de 13 en triples. Además, repartió 7 asistencias y atrapó 6 rebotes para completar su maravilloso partido. Finalmente, los Warriors perdieron de 4, pero después de semejante proeza creo que eso es lo de menos. En Stephen Curry los amantes del baloncesto tenemos al jugador soñado: rápido, hábil con la pelota, fino en sus movimientos, elegante hasta para coger un rebote, con una mecánica de tiro de esas que emociona ver. Steph Curry es de esos jugadores que gusta a todo el mundo, el futuro es suyo y sólo él sabe hasta dónde puede llegar.

@edumartin92

4 comentarios:

  1. Anónimo4/3/13 22:11

    Simplemente espectacular, tanto el articulo como el jugador.

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    1. Más espectacular el jugador siempre, pero gracias jajaja

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  2. Buen Articulo Edu, lo tienes RT en @losgswarriors
    Soy de la opinión de que Curry y Ellis podrían haber llegado a funcionar pero con otro grupo de jugadores, no con Lee y sin un C, a lo mejor en una estructura como la de los Bucks.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias ;) Yo no tengo claro que Curry hubiese podido sacar todo lo que lleva dentro con un jugador como Monta a su lado, yo fui de los que se alegró con el traspaso, un Bogut sin lesiones haría de estos Warriors un gran equipo, lástima que eso no sea así, un saludo

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